noviembre 11, 2013

Planeación Estratégica y Planeación Táctica



3. 
PLANEACIÓN ESTRATÉGICA Y PLANEACIÓN TÁCTICA
Escogidos y fijados los objetivos globales de la empresa, el siguiente paso es saber cómo alcanzarlos; es decir, establecer la estrategia empresarial que se utilizará para alcanzar de la mejor manera, aquellos objetivos y definir cuáles son las tácticas con las cuales se puede implementar mejor la estrategia adoptada.

3.1.         Conceptos de estrategia y de táctica
Una estrategia, empresarialmente hablando, es la movilización de todos los recursos de la empresa para alcanzar los objetivos a largo plazo.  La táctica, en cambio, considera un esquema específico para el empleo de los recursos dentro de una estrategia general.  El presupuesto anual o un plan de inversiones, por ejemplo, es un plan táctico dentro de una estrategia a largo plazo.  La planeación para cinco años requiere una estrategia, a la cual se ligan los planes tácticos de cada año comprendido en ese periodo.
La diferencia básica entre estrategia y táctica reside en los siguientes aspectos:  en primer lugar, la estrategia se refiere a la organización como un todo, pues busca alcanzar los objetivos organizacionales globales, mientras que la táctica se refiere a uno de sus componentes (departamentos o unidades, aisladamente), pues busca alcanzar los objetivos del departamento.  La estrategia está compuesta por muchas tácticas simultáneas e integradas entre sí.  En segundo lugar, la estrategia se refiere a objetivos a largo plazo, mientras que la táctica se refiere a objetivos a mediano y a corto plazo.  Para la implementación de la estrategia se necesitan muchas tácticas que se suceden ordenadamente en el tiempo.  En tercer lugar, la estrategia es definida por la alta dirección, mientras que la táctica es responsabilidad de la gerencia de cada departamento o unidad de la empresa.
Tanto la estrategia empresarial como las tácticas correspondientes, exigen planeación.  La planeación es la base de la APO.  Además, la APO se fundamenta en la planeación estratégica de la empresa y de los planes tácticos de los diversos departamentos o unidades de la empresa.

3.2.        Planeación estratégica
La planeación estratégica se refiere a la manera como una empresa intenta aplicar una determinada estrategia para alcanzar los objetivos propuestos.  Es generalmente una planeación global y a largo plazo.

La elaboración de la planeación estratégica exige cuatro fases bien definidas:
a)     Formulación de los objetivos organizacionales:
b)     análisis interno de la empresa;
c)     análisis externo del ambiente;
d)     formulación de alternativas estratégicas.
3.2.1.     Formulación de los objetivos organizacionales por alcanzar
En esta primera fase, la empresa escoge los objetivos globales que pretende alcanzar a largo plazo y define el orden de importancia y de prioridad de cada uno en una jerarquía de objetivos.
3.2.2.    Análisis interno de las fortalezas y limitaciones de la empresa
Se trata de un análisis organizacional, es decir, de un estudio de las condiciones internas, para permitir la evaluación de los principales puntos fuertes y puntos débiles existentes en la empresa.  Los puntos fuertes constituyen las fortalezas propulsoras de la empresa, que facilitan el alcance de los objetivos organizacionales.  Los puntos débiles son las limitaciones y fuerzas restrictivas que dificultan o impiden el alcance de tales objetivos.
Este análisis interno generalmente implica: a) el análisis de los recursos financieros, máquinas, equipos, materias primas, recursos humanos, tecnología, de que dispone la empresa o puede disponer, para operaciones actuales o futuras; b) el análisis de la estructura organizacional de la empresa, sus aspectos positivos y negativos, la división del trabajo entre los departamentos y unidades y cómo los objetivos organizacionales se distribuyen en objetivos por departamento; y c) la evaluación del desempeño de la empresa, en función de los resultados de lucro, producción, productividad, innovación, crecimiento y desarrollo de los negocios, etc., en el momento presente, con respecto a los años anteriores.
3.2.3.    Análisis externo del ambiente
Se trata de un análisis del ambiente externo, es decir, de las condiciones externas que rodean la empresa y que le imponen desafíos y oportunidades.  Tal análisis generalmente abarca:  a) los mercados atendidos por la empresa, sus características actuales y tendencias futuras, oportunidades y perspectivas; b) la competencia, es decir, las empresas que actúan en el mismo mercado, disputándose los mismos clientes o consumidores o los mismos recursos; y c) los factores externos, como la coyuntura económica, tendencias políticas, sociales, culturales, legales, etc., que afectan a toda la sociedad y a todas las empresas existentes en ella.
3.2.4.    Formulación de Alternativas Estratégicas
En esta cuarta fase de la planeación estratégica se busca formular las diversas y posibles alternativas estratégicas o medios que la empresa puede adoptar para lograr mejor los objetivos organizacionales propuestos, teniendo en cuenta las condiciones internas y las condiciones externas existentes a su alrededor.  Las alternativas estratégicas constituyen los cursos de acción futura que la empresa puede adoptar para alcanzar sus objetivos globales.

De modo general, la planeación estratégica de una empresa se refiere al producto (los bienes que la empresa produce o los servicios que presta), o al mercado donde la empresa coloca sus productos o bienes o donde presta sus servicios).  De allí, la matriz producto/mercado con las diferentes alternativas estratégicas.


FIGURA 3 – LA MATRIZ PRODUCTO/MERCADO Y SUS ALTERNATIVAS




PRODUCTO


ACTUAL
NUEVO
MERCADO
ACTUAL

Penetración en el mercado actual
Desarrollo de nuevos productos
NUEVO

Desarrollo de nuevos mercados
Diversificación: nuevos productos y nuevos mercados
3.2.4. Formulación de Alternativas Estratégicas

Si el principal objetivo empresarial fuera, por ejemplo, la utilidad, existen una infinidad  de cursos de acción futura que la empresa podría adoptar para alcanzarlo.  Cada una de esas posibilidades tendrá que analizarse, evaluarse y compararse con las demás, en término de costos, inversiones necesarias, riesgos involucrados, disponibilidades existentes, posibles resultados e intereses implicados.
 

Con los elementos de juicio aportados por el trabajo realizado durante las cuatro fases previas, la empresa estará en condiciones de preparar su planeación estratégica, que debe especificar, en líneas generales, a qué punto pretende llegar la empresa en el futuro y cómo se propone hacerlo a partir del presente.

La planeación estratégica debe contemplar decisiones sobre el futuro de la empresa.  Las principales decisiones que debe contener son las siguientes:
 
*      Objetivos organizacionales globales
*      Las actividades seleccionadas; o sea, los productos o servicios que la empresa quiere ofrecer
*      El mercado previsto por la empresa; o sea, los consumidores o clientes que la empresa pretende atender con sus productos.
*      Las utilidades esperadas con cada una de sus actividades
*      Alternativas estratégicas en cuanto a sus actividades (mantener el producto actual, desarrollar el producto actual, introducir nuevos productos)
*      Alternativas estratégicas en cuanto al mercado  (mantener el mercado actual, mayor penetración en el mercado actual, desarrollar nuevos mercados)
*      Integración vertical, orientada hacia los proveedores de recursos o integración horizontal, orientada hacia los consumidores o clientes finales
*      Nuevas inversiones en recursos (materiales, financieros, máquinas y equipos, recursos humanos, tecnología, etc.) para innovación (cambios) o para el crecimiento (expansión)
1.1.         Desarrollo de Planes Tácticos
A partir de la planeación estratégica, la empresa puede emprender la ejecución de la planeación táctica.  Es decir, la planeación estratégica pasa a desglosarse en varias planeaciones tácticas, que deben ser adecuadas y coordinadas a fin de no perjudicar al plan global.
Generalmente los principales planes tácticos se refieren a cuatro áreas de acción:
*      Planeación organizacional de la estructura de la organización más adecuada para el logro de los objetivos globales y estratégicos de la empresa, sus posibles modificaciones y sus tendencias para el futuro.
*      Planeación del desarrollo del producto/mercado, indicando las opciones de la empresa con relación a la matriz producto/mercado y a su posible descomposición en función de las alternativas estratégicas relacionadas con sus actividades (producto) y con su mercado, así como la posible integración vertical u horizontal resultante.
*      Planeación del desarrollo de recursos para las operaciones de la empresa, incluyendo recursos físicos y materiales (máquinas, equipos, materias primas), recursos tecnológicos (métodos y procesos, tecnologías), recursos financieros (inversiones y financiaciones), recursos humanos (entrenamiento y desarrollo de personal y de directivos), etc.

*      Planeación de las operaciones de la empresa relacionadas con la producción y la comercialización.  Mientras que la planeación de la producción se refiere al modo como se fabricará el producto (cantidades, materia prima necesaria, mano de obra incluida, capacidad de las máquinas, niveles de calidad, volumen almacenado de materias primas y de productos acabados, etc.), la planeación de la comercialización se refiere a la manera como el producto se comercializará o venderá (precios, cuotas por regiones y por vendedor, pronósticos de ventas, programación de publicidad y de promoción, etc.).
Para que cada uno de esos cuatro planes tácticos pueda implementarse y producir resultados, es necesario que cada uno de ellos se descomponga nuevamente en otros planes operacionales más específicos.  Mientras que la planeación táctica se refiere al mediano plazo, el plan operacional es más detallado y se refiere al corto plazo.


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