octubre 08, 2013

Solidaridad

 



ENCUADRE DE LA SOLIDARIDAD

Para hablar de Solidaridad es necesario mencionar la Ética.

Recordemos que, la Ética es el  Conjunto de normas morales que regulan cualquier relación o conducta humana, sobre todo en un ámbito específico: ética pública, ética médica.  También puede ser definida como la Parte de la filosofía que trata de la moral de los actos humanos, que permite calificarlos como buenos o malos:  ética kantiana.

La ética nace y se desarrolla en el fuero interno, en el ámbito del alma, donde se gestan las ideas, los sentimientos y las decisiones, para proyectarse al exterior produciendo bienestar con uno mismo y con los demás.
La ética halla su sentido en lo moral, entendido como todo aquello que respeta y eleva la dignidad de uno mismo y los demás,  y lo fija como un modo de vida.  Se manifiesta como “el querer ser” y el “querer hacer” lo que la ley escrita y natural definen que se “debe ser” y “se debe hacer” para una convivencia gratificante.
Dentro de este marco, se circunscriben los valores; y entre todos los valores que los individuos pueden desarrollar para ser éticos, encontramos aquéllos que nosotros mismos hemos identificado como importantes en nuestro ámbito laboral.  Estos valores éticos están enlistados y definidos en el Código de Ética de la AGPE.
Hoy nos referiremos a la SOLIDARIDAD. 
El diccionario Espasa Calpe define el término solidaridad como la:  f. Adhesión circunstancial a la causa o a la empresa de otros:
Son sinónimos de solidaridad:
Þ     participación,
Þ     apoyo,
Þ     compañerismo,
Þ     camaradería,
Þ     fraternidad,
Þ     adhesión,
Þ     respaldo,
Þ     unión,
Þ     fidelidad,
Þ     ayuda,
Þ     defensa,
Þ     favor;

El término Solidaridad proviene del vocablo latino soliditas, que significa cuerpo sólido formado por partes homogéneas.  De lo que se deriva que…
SOLIDARIDAD ES:
Þ     Para algunos, la reivindicación de derechos fundamentales; y para otros, sólo una actitud de piedad centrada en la limosna y en la asistencia.
Þ     Un grupo de personas con intereses comunes que luchan juntos para el bienestar general.
Þ     Ayudar y poner tus capacidades al servicio de los demás
Þ     el sentimiento de unidad basado en metas o intereses comunes
Þ     un principio básico de la existencia del orden social, por el cual cada individuo del grupo, desarrolla sus capacidades y goza de sus derechos, colaborando con los demás integrantes del cuerpo social, para desarrollarse en comunidad y armonía, logrando no sólo su plenitud personal sino la de sus semejantes
Þ     Es la caridad entendida ya, no como ayuda de un individuo hacia otro individuo, sino de todos con todos, para el bien común; entendiendo por bien común (al decir de Aristóteles) a la suma de las felicidades individuales, y que cada hombre halla la felicidad a través de una vida virtuosa.
Þ     en su significado original y académicamente riguroso la solidaridad es una relación horizontal entre personas que constituyen un grupo, una asociación o una comunidad, en la cual los participantes se encuentran en condiciones de igualdad. Tal relación o vínculo interpersonal se constituye como solidario en razón de la fuerza o intensidad de la cohesión mutua, que ha de ser mayor al simple reconocimiento de la común pertenencia a una colectividad. Se trata, en la solidaridad, de un vínculo especialmente comprometido, decidido, que permanece en el tiempo y que obliga a los individuos del colectivo que se dice solidario, a responder ante la sociedad y/o ante terceros, cada uno por el grupo, y al grupo por cada uno.

Þ     Para nosotros, Solidaridad es

CÓDIGO DE ÉTICA DE LA AGPE

APOYAR Y TRABAJAR POR EL BIENESTAR DE LOS OTROS.
COLABORAMOS CON NUESTROS COMPAÑEROS
EN LA REALIZACIÓN DE SUS TAREAS Y FUNCIONES.







Apoyar:  tr. Hacer que algo descanse sobre otra cosa. Apoyar el codo en la mesa.

Y:  conj. copulat. U. para unir palabras o cláusulas en concepto afirmativo. 1. prep. Indica el agente en las oraciones en pasiva.

Trabajar: Ocuparse en cualquier actividad física o intelectual

Por: 7. prep. Denota causa. Por una delación la detuvieron. Cerrado por vacaciones. A favor o en defensa de alguien o de algo. Por él daré la vida.

El :  art. deter. Formas de singular en masculino, femenino y neutro.

Bienestar: 1. m. Conjunto de las cosas necesarias para vivir bien.
2. m. Vida holgada o abastecida de cuanto conduce a pasarlo bien y con tranquilidad.
3. m. Estado de la persona en el que se le hace sensible el buen funcionamiento de su actividad somática y psíquica.

De prep. Denota la causa u origen de algo. Murió de viruelas. Fiebre del heno.

Los: 1. art. deter. m. pl. de el.

Otros: 1. adj. Dicho de una persona o de una cosa: Distinta de aquella de que se habla. U. t. c. s.


Solidaridad tiene el sentido de brindarse en apoyo al compañero para ayudarle a realizar alguna actividad que le ha exigido en sobreesfuerzo. 

Este apoyo se visualiza como el sitio sobre el que, quien está sobrecargado, puede alivianar en parte el peso que soporta.  El apoyo puede ser moral, insuflándole ganas y energía para continuar con su tarea; o, directamente, ayudándole a realizarla, con lo cual, además de alivianarle el peso, le permite terminar su trabajo en tiempo y forma adecuados.

Y aunque el Apoyo ya es una buena acción, nuestra concepción de Solidaridad es más amplia. 

La conjunción “y” incorpora, además de lo ya expuesto, la realización consciente de cualquier actividad física o mental con el propósito de que los demás compañeros puedan sentirse cómodos en su lugar de trabajo, tengan el ambiente adecuado para un alto rendimiento y no se vean agobiados por situaciones circunstanciales solucionables, que le impidan dar lo mejor de sí.

Por supuesto, la solidaridad vista de esta manera, implica algo más que enfrascarse en su propia actividad para cumplirla muera quien muera y pase lo que pase.  El cumplimiento de una tarea es muy importante, y aquí vale el dicho “lo bueno es enemigo de lo mejor”.  Lo excelente es concebir nuestro trabajo dentro de la totalidad y crear, mediante la colaboración, una fuerza adicional (la sinergia) para cumplir eficaz y eficientemente nuestros objetivos institucionales, con lo cual todos salimos beneficiados.

En este punto, las cuestiones son:
¿Estoy abierto a apoyar a mis compañeros? ¿Los apoyo en forma práctica? ¿Apoyo a todos mis compañeros? ¿Cómo?
¿Puedo identificar las señales de alerta que nuestros compañeros están emitiendo?
Señales visibles y directas: sobrecarga de trabajo, cumplimiento inminente de plazos, tensión por situaciones coyunturales laborales…
Señales discretas e indirectas: crisis por situaciones adversas (pérdidas materiales; problemas de salud; problemas familiares)
¿Por qué razón no puedo identificarlas?
Una vez que me apercibo de la reducción en el nivel de desempeño del compañero, ¿qué estoy dispuesto a hacer para que el “otro” retorne al punto de equilibrio?
¿Cuándo y hasta qué punto debo dedicar mi tiempo y mi energía para ayudar al compañero?
Algunos razonamientos y cuestionamientos usuales:
¿Por qué ayudar a alguien que ocupa su tiempo en cualquier cosa y luego no puede cumplir con los tiempos establecidos?
¿Y si “malacostumbramos” al compañero y se vuelve “dependiente”  de nuestra solidaridad?
¿Hasta qué punto es válida la ayuda económica dentro del marco analizado?

FUNDAMENTO
LA SOLIDARIDAD SE FUNDAMENTA EN:
el principio de ayuda mutua
la idea de que la unión hace la fuerza de los pueblos y las comunidades
la igualdad universal que une a todos los hombres. Esta igualdad es una derivación directa e innegable de la verdadera dignidad del ser humano, que pertenece a la realidad intrínseca de la persona, sin importar su raza, edad, sexo, credo, nacionalidad o partido.
IMPLICANCIA
La solidaridad siempre implica los siguientes puntos:
La solidaridad es una virtud contraria al individualismo y al egoísmo.
Se refleja en el servicio y busca el bien común.
Su finalidad es intentar o solucionar las carencias espirituales o materiales de los demás.
Requiere discernimiento y empatía –ponerse en el lugar del otro
la fidelidad del amigo
la comprensión del maltratado
el apoyo al perseguido
la apuesta por causas impopulares o perdidas


ALGUNAS ACTITUDES QUE DESALIENTAN EL ESPÍRITU SOLIDARIO
La falta de reconocimiento (“ellos tienen que ayudarme luego…”)
La respuesta inadecuada (el ñembotavy, el peichante)
La discriminación (a éste, sí; a aquél, no) y el grupismo
El egoísmo
El individualismo y la autosuficiencia
La incapacidad de trabajar en equipo (maltrato, mal genio, mala comunicación)
El prejuicio y la falta de perdón
El chisme
El orgullo y la vanidad
La hipocresía
La pereza
OBSTÁCULOS PARA SU PRÁCTICA    
–¿Cuáles son, en nuestro país, los enemigos de la solidaridad?
–Por un lado, la indiferencia, que nos lleva a centrarnos en nosotros mismos y nos impide levantar la mirada para ver lo que pasa a nuestro alrededor. Otro enemigo es el resentimiento, ya que desde el enojo y la bronca es muy difícil construir. Por último, la falta de confianza también juega en contra. Necesitamos volver a creer que es posible. Tenemos que despertar a aquellos que se durmieron creyendo que no se puede transformar la realidad en que vivimos y demostrarles que somos nosotros mismos los que podemos provocar ese cambio. Manuel Lozzano director de la Red de Solidarida 
CREANDO LAS CONDICIONES PARA PRACTICAR LA SOLIDARIDAD
Video de la Carpintería
Crear espacios para Reconocer las fortalezas de los demás
Identificar y luchar para minimizar las debilidades y actitudes que desalientan el espíritu solidario
Utilizar los canales adecuados para hacer frente a los desacuerdos y molestias

EL FRUTO DE LA SOLIDARIDAD
Excelente ambiente de trabajo
Confianza y seguridad
Desarrollo de las capacidades
Excelente trabajo
Mejor posicionamiento institucional


RAZONES POR QUÉ PRACTICAR LA SOLIDARIDAD
porque todos vivimos en una sociedad, porque todos necesitamos de todos, porque todos estamos juntos en este barco de la civilización; porque somos seres humanos, iguales en dignidad y derechos
compartir con otros sentimientos, opiniones dificultades, dolores, y actuar en consecuencia
Tipos de compañeros de trabajo.  Manifestaciones y Respuesta
El agresivo
Aquellos quienes manifiestan su agresividad con ataques directos (gritos, insultan y hasta escenas bochornosas en pu­blico).  En este caso,lo mejor es mantener la calma  y responder en un tono de dignidad y donde se marca los límites profesionales.   De esta forma se hace ver que el que tiene un verdadero problema es aquel que manifiesta su agresividad (ya que no la sabe controlar) y no usted.

El hipócrita
Puede estar sonriendo, pero, por atrás, puede hablar mal de uno y mediante el chisme y comentarios mordaces hacernos un gran daño en cuanto a nuestra imagen.  En este caso, se debe enfrentar directamente, sin perder la sonrisa (utilizando la misma técnica de él) al hipócrita, quien se sentirá mal al ser desenmascarado, ya que lo que menos desea es ser descubierto.
El compañero mano a mano
Se encuentra ubicado en la mesa de al lado (usualmente haciendo las mismas funciones que usted) y está pendiente de cualquier error que cometa usted o resaltar algún defecto que observe para comentarlo o denunciarlo con el jefe de ambos.  Este tipo de compañero considera que la compañía no es lo suficientemente grande para que ambos puedan permanecer juntos.   Ante esta circunstancia, debe esmerarse en su desempeño, evitando darle razones a ese enemigo para que hable de usted y, a la vez, se debe ignorarlo.
Los que se agrupan con otros
Usualmente este tipo de enemigo no trabajo solo sino que se agrupa con otros (sus fieles amigos) para hacerle la vida imposible con sus indirectas orientada en la mayoría de los casos a tu vida personal (especialmente ataca en la cafetería de la empresa a la hora del almuerzo). Casi siempre resulta posible deshacerse de ellos utilizando a los que son como mediadores entre uno y el verdadero agresor.
Las mujeres no sirven
A pesar que nos encontramos en el siglo XIX, existen hombres que aún consideran que el sitio de las mujeres es el hogar y no la oficina y las ven como rivales que es necesario combatir y vencer (especialmente si la mujer ocupa un puesto importante dentro de la empresa y puede escalar a otro por encima de ellos).  En este caso, se debe continuar realizando las funciones igual que siempre y manteniendo a raya cualquier comentario sexista que pueda ser emitido por ellos.
Aquí el que manda soy yo
El peor enemigo que se puede tener es el jefe.  Siempre se ha considerado esa batalla como perdida, ya que en cualquier momento y por cualquier excusa, puede prescindir de sus servicios.  En este caso, es mejor, una vez identificado este tipo de enemigo, comenzar de inmediato a procurar empleo en otra parte.
 Otros compañeros que no son enemigos, pero que requieren de especial atención:
El compañero perezoso
A veces nos encontramos con compañeros que no maneja bien su carga laboral y le pide un favor o que lo ayude para poder cumplir con sus asignaciones. 
Si la situación se repite con mucha frecuencia, hay que tener cuidado; puede que quiera, en el fondo, que usted le haga su trabajo mientras él o ella se distrae o charla con otros compañeros.  Inclusive hay aquéllos que si algo sale mal, le echan en cara el hecho que usted no le ayudó bien. 
Ante el primer síntoma de este tipo de compañero, no se debe hacer ataques personales como decirle "eres un fresco".   Es mejor efectuar comentarios en el tono de crítica constructiva profesional. Es preferible decir algo como “puedo ayudarte a elaborar un sistema para que logres descubrir los errores a tiempo y organices mejor tu tiempo". Es importante que quede claro que usted no llevará su carga sino que le puede enseñar a “pescar".
Los compañeros que critican aspectos laborales
Algunas veces somos nosotros el problema y nos parece que los compañeros nos dirigen críticas constantes y sin fundamento sobre algún proceso de nuestro trabajo que no estamos realizando adecuadamente.  Se debe evitar actitudes como "tratar como te tratan", "ojo por ojo, diente por diente" o “Si me critican, yo critico”,  ya que se estaría actuando a la defensiva y, tal vez empeorando, la situación.
Resulta positivo hacer un autoanálisis para evaluar si ellos pudieran tener razón.   Inclusive, pedir a algún colega, al que le tengas confianza o que consideres objetivo y justo, para que te indique si en realidad existe el problema por el cual te están criticando.
Si te dice que la crítica es fundada, es necesario determinar qué acciones tomar para mejorar. Al mismo tiempo, se debe compartir momentos relajados con los compañeros para que ellos también perciban tu cambio de actitud. Siéntate con ellos a la hora del almuerzo o asiste a actividades fuera del trabajo como ser parte del equipo deportivo.
 Lo que se debe evitar
Hay actitudes que resultan fatales para cualquiera que desee destacarse en su profesión cuando hay enemigos a la vista:
  • El miedo a tomar decisiones. Todos los que logran subir tienen que dominarlo, puesto que cuanto mayor sea la autoridad, mayores serán las responsabilidades implícitas. Por lo que se recomienda, actuar con mucha firmeza y objetividad.
  • No saber delegar responsabilidades. Hay quienes tienen la necesidad de controlarlo todo, pues consideran que nadie lo podrá hacer mejor.  Este es una navaja de doble fijo, ya que hace perder el tiempo a la persona y reduce la capacidad creativa de los demás  Además, baja la moral de los empleados pues se dan cuenta de la falta de confianza que se les tiene.
  • No reconocer los méritos. Estos individuos sufren un problema de personalidad y lo compensan despreciando o ignorando las cualidades de los otros. Por lo tanto, evitan dar reconocimientos públicos o privados  Esta actitud desmoraliza y genera tensión lo que crea un ambiente muy adecuado para ganar enemigos.
 En conclusión debemos considerar esta situación como oportunidades que ayudan a crecer tanto emocional como profesionalmente, ya que nos permiten aprender a lidiar diferentes personalidades y conflictos.  Esto puede convertirse en una fortaleza a la hora de tener éxito profesional.
Recuerde jamás tomar actitudes que generen aún en mayores conflictos; eso sólo empeorará la situación y trabajaría en su contra al convertirse en parte del problema. No se trata de ganar una guerra ni de hacerla, sino de encontrar armonía dentro de las diferencias.


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